miércoles, 6 de julio de 2022

Descubrí que soy una naranja completa

 

¿Sabías que nacimos enteros y que eso de encontrar “la media naranja” para ser felices es un mito creado por la sociedad?  Fíjate como las palabras construyen  nuestro mundo.

Pues sí, me han hecho pensar que soy “la naranja incompleta”  y que necesito encontrar esa otra persona  o “media naranja” que complete mi vida y me haga sentir feliz. Desde los cuentos de hadas, las novelas, las películas románticas y el comentario de las tías y abuelas de si tenemos novio, nos vamos a casar o si “nos quedaremos para vestir santos”  crearon  a mi alrededor una idea errónea de la felicidad.

Lo primero que debí aprender  es que soy un todo completo y que tengo todo lo que necesito para ser feliz como persona.  Lo más esencial que necesito para vivir es: aire, agua y alimentos para funcionar y conservar la vida. 

Lo segundo que debí aprender es que para ser feliz basta con aprender a amarme, aceptarme como el ser único que soy,  respetarme, cuidarme  porque soy maravillosa,  alimentarme adecuadamente para vivir sana, procurar tener paz y armonía para vivir equilibrada, sentir deseos de aprender cosas nuevas para crecer como persona. Dedicarme tiempo para reorientar mi vida y decidir que aceptaré y que rechazaré en mi vida por considerarlo nocivo para mí.

Lo tercero que debí  aprender es que en mi interior soy libre para decidir qué hacer con mi libertad.  Necesito tiempo para escucharme y entender que me gusta,  que quiero hacer. Tiempo para mis aficiones, amistades, familia, mascotas…Tiempo para mi soledad, para sentir que tengo infinidad de posibilidades que puedo desarrollar.   Tiempo para observar que el  que controla tiene miedo de ser controlado y pierde  la perspectiva de la libertad. 

El tiempo es mío y puedo hacer uso de él para mí, para mejorar mi vida y ayudar a otros en lugar de invertir todo mi tiempo en complacer, trabajar o responsabilizarme por esa otra persona. 

Tener pareja forma parte de una elección que hacemos no de una necesidad.  Nuestro valor y satisfacción como personas no depende  de tener o no pareja.

Hay personas a nuestro alrededor que viven felices sin tener pareja y también  hay muchas personas que teniendo pareja viven infelices. 

Lo sano es amar en libertad sin exigencia ni miedos porque no necesitamos del amor sentimental para sentirnos bien y estar felices. Nacemos enteros y somos naranjas completas, dulces, sabrosas y felices.  Con o sin parejas  podemos alcanzar la felicidad.

 Lo que decidas hacer  será tu elección. 

¡Eres una sabrosa naranja completa!

Sonia I

 

 

 

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