¿Sabías que nacimos enteros y que eso de encontrar “la media naranja” para ser felices es un mito creado por la sociedad? Fíjate como las palabras construyen nuestro mundo.
Pues sí, me han hecho pensar que soy “la naranja incompleta” y que necesito encontrar esa otra persona o “media naranja” que complete mi vida y me
haga sentir feliz. Desde los cuentos de hadas, las novelas, las películas
románticas y el comentario de las tías y abuelas de si tenemos novio, nos vamos
a casar o si “nos quedaremos para vestir santos” crearon
a mi alrededor una idea errónea de la felicidad.
Lo primero que debí aprender
es que soy un todo completo y que tengo todo lo que necesito para ser
feliz como persona. Lo más esencial que necesito
para vivir es: aire, agua y alimentos para funcionar y conservar la vida.
Lo segundo que debí aprender es que para ser feliz basta con
aprender a amarme, aceptarme como el ser único que soy, respetarme, cuidarme porque soy maravillosa, alimentarme adecuadamente para vivir sana,
procurar tener paz y armonía para vivir equilibrada, sentir deseos de aprender
cosas nuevas para crecer como persona. Dedicarme tiempo para reorientar mi vida
y decidir que aceptaré y que rechazaré en mi vida por considerarlo nocivo para
mí.
Lo tercero que debí
aprender es que en mi interior soy libre para decidir qué hacer con mi
libertad. Necesito tiempo para escucharme
y entender que me gusta, que quiero
hacer. Tiempo para mis aficiones, amistades, familia, mascotas…Tiempo para mi
soledad, para sentir que tengo infinidad de posibilidades que puedo
desarrollar. Tiempo para observar que
el que controla tiene miedo de ser
controlado y pierde la perspectiva de la
libertad.
El tiempo es mío y puedo hacer uso de él para mí, para mejorar
mi vida y ayudar a otros en lugar de invertir todo mi tiempo en complacer,
trabajar o responsabilizarme por esa otra persona.
Tener pareja forma parte de una elección que hacemos no de una necesidad. Nuestro valor y satisfacción como personas no depende de tener o no pareja.
Hay personas a nuestro alrededor que viven felices sin tener
pareja y también hay muchas personas que
teniendo pareja viven infelices.
Lo sano es amar en libertad sin exigencia ni miedos porque no
necesitamos del amor sentimental para sentirnos bien y estar felices. Nacemos
enteros y somos naranjas completas, dulces, sabrosas y felices. Con o sin parejas podemos alcanzar la felicidad.
Lo que decidas hacer será tu elección.
¡Eres una sabrosa naranja completa!
Sonia I☼

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