miércoles, 13 de julio de 2022

Lección que nunca se olvida

 

En una esquina de mi terraza tengo una hamaca. Está guardada en una de los postes que sostienen el techo.  Algunos días de mucho calor, cuando mi cuerpo desea descansar, descuelgo mi hamaca del poste, la engancho y la disfruto.  Miro al cielo, cierro mis ojos y  me permito descansar con  su vaivén.

La hamaca es otro de los muebles que tenemos en casa  para el disfrute de nuestro cuerpo y nuestra alma. Nada mejor para cuando deseamos despegar los pies del suelo  para  dormitar allí tendidos. En ella mecemos el cansancio.  En ella relajamos nuestros cuerpos y cerramos los ojos para disfrutar de ese balanceo que nos permite soñar despiertos o dormidos.

 A  mis nietos y sobrinos les encanta que los suba a la hamaca.  Allí han  dormido sus cuerpecitos cansados de jugar.   Cuando los niños se encuentran alterados, nada mejor que una hamaca que los lleve por el aire en busca de sueños.  Pero, ojo con ellos   porque si se mecen muy fuerte podrían dar una vuelta y caer al suelo.

 Así le sucedió a mi sobrino Alejandro cuando tenía como seis años. Alto subía y luego bajaba. Y me gritaba: “Mira Tití que alto subo”. Hasta que de pronto la hamaca dio una vuelta para deshacerse de aquel intruso que la obligaba a sacudirse. Y ¡zas! Al suelo fue a tener… ¡”Caíste al piso como torta”, le dije sonriendo y los dos reímos hasta más no poder. Esa lección no la olvidó jamás.

Pasaron los años y un día mi sobrino Rafael Alejandro estuvo en mi casa con su hermanito menor Mauricio.  Alejandro (como solemos decirle) ya era todo un jovencito de  catorce años.  En la hamaca se mecía su hermanito Mauricio. “Yuuupi,” decía el pequeño. El también quería subir muy alto. Fue, entonces que escuché a Alejandro que le decía muy serio: “Te cuidado, ve suave porque puedes  caer al piso como torta“.

 Sorprendida sonreí al escucharlo, pues no pude evitar recordar aquel momento  que compartimos con mi vieja hamaca. 

Hay cosas tan sencillas que dejan en los chicos  lecciones inolvidables.

 Soniai

 

 

 

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